No, Internet no es el mal

(Pido disculpas ya que, antes de haberlo corregido, había habido una errata y había citado poniendo El Mundo como fuente cuando ambas citas pertenecen a un artículo de El País (¡click aquí o en las fotos para leerlo!) y no había caído en enlazar la URL de dicho artículo.)

Antes de nada, quiero hacer una pequeña aclaración porque no quiero que esta entrada se entienda como lo que no es. Porque no estoy negando que exista un problema real de adicción a las nuevas tecnologías, ni haciendo apología de su uso indiscriminado. Es, sobre todo, una crítica al tratamiento tanto por parte de los medios como de la sociedad general al tema de las comunicaciones al tema de las comunicaciones en internet. Así que, una vez aclarado esto… ¡empecemos!

Internet no es el mal de nuestra sociedad

“Los jóvenes viven pegados al móvil. Es una extensión de sus manos, les conecta con el mundo y les hace sentirse integrados. Están enganchados al teléfono y, en algunos casos, esa dependencia ha derivado en adicción.” EL PAIS (3 de julio de 2015)

No podemos penalizar a la juventud entera por hacer uso de las tecnologías con las que han nacido. Click Para Twittear

Los jóvenes viven pegados al móvil y los no tan jóvenes también. No podemos penalizar a la juventud entera por hacer uso de las tecnologías con las que han nacido, con las que están creciendo y sin las que podrían vivir, pero probablemente no quieran (lógicamente).

Hemos de admitir que, aunque la idea de las cartas redactadas a mano suene muy romántica resulta cuanto menos laboriosa y más bien poco útil para el desarrollo real de las comunicaciones. Quiero decir, si puedo mandar un Whatsapp y que llegue de forma inmediata al otro lado del mundo, ¿por qué tengo que mandar una carta que puede tardar semanas en llegar –más que por gusto-? Que quien quiera, libre es. Y quien no tenga móvil y necesite de ellas, más libre aún.

Internet no nos hace sentir integrados como si estuviéramos hablando de hacernos un piercing cuando está de moda, internet nos integra. Nos integra a la sociedad red y al mundo globalizado. Internet nos da las noticias de la costa de Lesbos en el mismo momento en que suceden, aunque después prefiramos obviar la información. Internet nos permite conocer a gente a la que de otro modo no hubiéramos tenido el privilegio de conocer, acceder a cosas que de otra forma nos hubiéramos perdido y nos facilita, también, el desarrollo de nuestras propias aficiones e incluso habilidades al hacer que todo el mundo pueda acceder a ellas de una forma más rápida y más fácil.

“No es algo extraño: el 30% de los menores tiene contactos virtuales con personas a las que no conoce, según explica José María Selva, catedrático de Psicología. Inmersos en la Red, se conectan a lugares lejanos mientras se distancian de su entorno más cercano. Es un primer paso hacia la adicción a las nuevas tecnologías.” EL PAÍS (3 de julio de 2015)

Internet nos integra. Nos integra a la sociedad red y al mundo globalizado. Click Para Twittear

Obviando en gran medida mi experiencia personal con las redes, simplemente voy a decir que hace mucho tiempo que estoy conectada a internet y conocer a gente on-line no me ha hecho perder contacto con mi entorno cercano si no que ha ampliado ese mismo entorno al acercar a otras personas que, físicamente, están lejos. Decir que conocer a gente por internet es un primer paso hacia la adicción me parece una afirmación muy rotunda y demasiado generalista que puede levantar temores infundados en aquellos puedan ver esto como algo raro y extraño y ten cuidado con quien conoces en internet no te vaya a pasar algo malo. También me pueden pasar ­–y me han pasado más veces- cosas malas cuando conozco a gente en la calle. Hay que tener cuidado con la gente que te relacionas. Así, en general. Y hay que manejar internet, más que con cuidado, con sentido común.

La afirmación que tantas veces se repite de “el Whatsapp está rompiendo las relaciones personales” me parece de todo punto infundada porque las aplicaciones, al igual que los cuchillos, no son culpables del daño ejercido por ellas si no del uso que se les dé. Whatsapp, por tomar un ejemplo de tecnología de comunicación cuyo uso es muy generalizado, no es malo en sí mismo. Y, en realidad, su uso tampoco. El poder mantener conversaciones con gente, prácticamente 24h al día, que no vive cerca de ti o que sí es un lujo. El poder avisar a tu madre de que has llegado bien a tu destino sin tener que llamar, ni esperar a que coja el teléfono o molestar porque es por la noche, es un lujo. El que se te pueda avisar de cualquier cosa de forma automática, es un lujo.

¿Qué pasa con aquellas amigas que están en un bar y están todos hablando con el móvil en vez de entre ellas? Probablemente, tendrán sus propias razones para hacerlo. Igual se caen mal y tú no lo sabes. Igual llevan todo el día juntas y hablando y es el primer momento que pueden sentarse y mirar el móvil. Igual eso no tiene nada de malo. ¿Qué pasa con los niños que ya no juegan en las calles y piden tablets? Esto es como si hubiera oído a mi abuela quejarse el primer día que me regalaron una muñeca porque ella tenía que hacérselas con sus propias manos y a mí me la dieron hecha. El mundo avanza y eso altera nuestras conductas, así como los juegos con los que los niños y niñas se divierten.

¿El mundo necesita más visitas inesperadas y menos mensajes de Whatsapp? Pues puede ser. Pero si tu pareja vive a más de 100km de distancia igual es más sencillo, más útil y más cómodo que te mande un Whatsapp diciéndote que te quiere a que tenga que plantarse en la puerta de tu casa un día que llueve y teniendo examen al día siguiente. Así, por poner un ejemplo.

Seré yo, que me gusta subir fotos de lo que hago, de lo que me gusta y sobre todo de lo que me hace feliz a Facebook, pero es que eso no me hace disfrutar menos del momento. Primero, porque la foto probablemente la quiera tener igual –llamadme loca por querer tener recuerdos- y segundo porque por perder medio minuto en actualizar Facebook no me hace perder la esencia de todos mis momentos.

En realidad, este tema podría írseme de las manos. Así que simplemente voy a dejar esto como lo que es: una oda a las comunicaciones por internet.

Las tecnologías son una ventana abierta al mundo a la que solo tenemos que asomarnos. Click Para Twittear

Hemos tenido la suerte de nacer en la época con mayor facilidad para las comunicaciones hasta el momento. Podemos hablar con gente a miles de kilómetros, de forma instantánea, y viendo sus caras en forma de vídeo sin mayores costes ni problemas. Podemos mantener conversaciones prácticamente 24h con gente maravillosa y que por casualidad no nació en la calle de al lado si no en otro país, en otra ciudad o en otra provincia. Podemos compartir lo que pensamos, escribimos y sentimos con miles de personas de un solo plumazo y hacer que se sientan identificados con ellas y viceversa y sí, sentirnos integrados. Internet es un mundo de posibilidades y lo tenemos en la palma de nuestra mano, a un solo click de distancia. Las tecnologías son una ventana abierta al mundo a la que solo tenemos que asomarnos. Y nadie dice lo peligrosas que son las ventanas solo porque alguien pueda tirarse por ellas. Hace tiempo que dejamos de ponerle rejas a las ventanas, no empecemos a ponérselas a Internet.

Hace tiempo que dejamos de ponerle rejas a las ventanas, no empecemos a ponérselas a Internet. Click Para Twittear

(Fotos recurso de pixabay.com ❤)

4 thoughts on “No, Internet no es el mal

  1. Qué gran verdad, gracias por decirlo. Hoy mismo me han pasado por Whatsapp un video súper, pero SÚPER, alarmista sobre el uso de las redes sociales o internet por parte de los menores, y me ha parecido horrible (te lo paso si tienes interés luego). Al final del video se pedía difusión, para que se extienda el pánico, supongo. Me ha dado mucha rabia, porque hay una generación, en torno a los 50 años, que tienen pánico a las nuevas tecnologías porque no las dominan. Y es que me nerva. Todo lo que tu dices me representa y expresa lo que pienso cada vez que alguien despotrica contra las nuevas tecnologías, así que gracias. De verdad.

    1. Primero de todo, gracias a ti por leer. No sé si decirte que me alegro de que te sientas identificada o que, al contrario, ojalá no tuviera que ser así. Parece que aun estando ya totalmente inmersos en la revolución tecnológica aun hay quien solamente quiere frenar lo irrefrenable. Esperemos que poco a poco las cosas vayan cambiado y el alarmismo se vea cada vez más reducido (aunque será difícil).

  2. Al final todo queda en el uso que se le de a los recursos y a la información. Lo primero de todo es que hay un cambio en la necesidad de la educación. Hay que educar en internet y en las tecnologías. No se puede educar en que está mal, si no en un uso responsable e inteligente y sobre todo informar de que, claro está, tiene peligros. Pero lo importante es educar ya que es un recurso bestial que las nuevas generaciones van a poder utilizar cada vez más. (Si no hubiera sido por internet, a saber cómo me saco la carrera.)
    Y respecto a las tecnologias en general, es que es una oportunidad muy buena también para educar, enseñar y que los niños desarrollen sus capacidades. De ahí que hayan aparecido los llamados juegos serios. De hecho, yo aprendí a leer la hora con un juego de ordenador.
    En conclusión: muy buena entrada, señorita.

    1. Yo considero que he tenido mucha suerte, porque en mi casa siempre ha habido un ordenador y creo que no recuerdo tenerlo sin conexión a internet, prácticamente, y mis padres me educaron muy bien y muy pronto en sus ventajas y en sus peligros. Quiero decir, a mí nunca se me ha prohibido su uso, si no que se me ha explicado y se me ha aconsejado y se me ha permitido hablar con gente de muy lejos a edades bastante tempranas. Por ahora, en más de 10 años conociendo a gente por internet, no me he llevado ningún susto si no más bien al contrario, he tenido experiencias fantásticas. Las nuevas generaciones, por lo tanto, tienen esa posibilidad mucho más cerca de lo que la tuve yo y deberíamos hacer que lo exploraran. Dejar que aprendan a través de juegos, que interactuen con personas e informaciones más allá de las barreras físicas de nuestro país y saber sacarle partido a todo lo que puede aportarnos tanto a nivel de ocio como educacional. ¿Cuántas posibilidades pueden llegar a dar las nuevas tecnologías bien aplicadas en los colegios? Dudo que puedan contabilizarse.
      Muchas gracias a ti por leer y, sobre todo, por opinar ❤

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